CUIDADOS, LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DE PIELES

La piel es un material que puede durar muchos años en perfecto estado. Sin embargo, como sucede con todo, el tiempo les puede pasar factura si no se realiza el mantenimiento adecuado.

LIMPIEZA DE LOS FLECOS.

Al limpiar los flecos, recuerda quitar la suciedad seca y polvo con un paño. Si tiene manchas, la limpieza de la piel deberá hacerse con agua fría y jabón neutro; pero nunca el agua directamente sobre la piel, sino en un paño humedecido, muy bien escurrido. Se humedece un paño y se frota suavemente la piel eliminado la suciedad, luego se pasa un paño suave seco para quitar el exceso de humedad. No obstante, si se moja, habrá que dejarlo secar al aire.

En el caso de que los flecos se hallan doblado y no vuelvan a quedarse rectos, se podrán planchar del revés con un paño encima y con la plancha a muy baja temperatura en un periodo de tiempo no superior a un minuto.

LIMPIEZA DE LAS PULSERAS PARA BOTAS.

La parte de las pulseras que son de piel efectuaremos el mismo proceso de limpieza que para los flecos. Pero en este producto se incorporan cadenas y abalorios que podremos limpiar fácilmente con una toallita multiusos de las que tenemos en casa para la limpieza de electrodomésticos y muebles.

LIMPIEZA DE LOS CUBREBOTAS.

Los cubrebotas están realizados en diferentes materiales a parte de la piel, como son telas, flecos de seda, plumas, cordones, etc… para su limpieza usaremos un cepillo de mano de cerdas suaves, siempre seco. Cepillaremos de arriba – abajo para no estropear las plumas ni flecos de seda. Si la mancha persiste, frotaremos con un paño humedecido suavemente y volveremos a cepillar de arriba – abajo para que los flecos de antelina se queden lisos. Dejaremos que la humedad que pueda tener el cubrebotas se seque al aire.

Nunca se aplicara calor con un secador o se expondrán las piezas al calor de un radiador, pues podríamos hacer que pierdan sus propiedades los materiales.